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31 de octubre de 2010

Potencia piramidal para aumentar volumen y fuerza

Seguro que en multitud de ocasiones te has echo las siguientes preguntas: ¿Todas las series con el mismo peso? ¿Aumento el peso en cada serie? ¿Disminuyo el peso y aumento las repeticiones en cada serie o al contrario?

Creo que, en la mayoría de los casos, añadir peso en cada serie de trabajo sucesiva a medida que el nivel de repeticiones disminuye – 9, 7, 5 por ejemplo – es la mejor forma de crear un equilibrio entre masa y fuerza, por tres razones:

1) Energía neural. Un aumento del peso de forma escalonada fuerza al sistema nervioso a estar en un estado más elevado en cada serie sucesiva, lo que obliga a que se produzca un mayor uso de fibras.

2) Activación de la fibra única. Un reciente estudio brasileño mostró que, variando el rango de repeticiones con un cambio en la carga, “se ejercitan diferentes fibras musculares, lo que te lleva a entrenar los músculos completamente.” En otras palabras, las diferentes cargas y rangos de repetición llegan a más fibras y, quizás, de diferentes tipos – y a cuantas más fibras llegues, mayor será el aumento muscular.

3) Intensidad. Como el peso es cada vez más grande y tus músculos se fatigan, te ves obligado a generar más fuerza e intensidad para hacer tus repeticiones. Por ejemplo, si consigues hacer nueve en tu primera serie y entonces añades peso, todavía tendrás nueve en tu mente. Eso significa que te esfuerzas más con el peso más pesado, aunque te quedes en el número siete.

Me di cuenta del increíble tamaño y fuerza que proporcionaba piramidar el peso cuando diseñé y establecí el programa de potencia piramidal en posiciones de flexión para deportistas que quieren aumentar de masa y fuerza. Es una simple división de dos formas en cuatro días a la semana.
Ejemplo de Potencia Piramidal

Aquí tienes cómo emplear la Potencia Piramidal en una rutina de bíceps:

* Medio rango: curls con barra 3 x 8, 6, 3-4
* Estirado: curls inclinados 1 x 8-12
* Contraído: curl concentrado 1 x 8-12

Puedes aplicar ese protocolo en cualquier parte del cuerpo. Utiliza el peso piramidal en el ejercicio más importante. Entonces haz una o dos series cada una con movimientos en posición estirada y contraída – y haz repeticiones más altas en los ejercicios secundarios.
Potencia piramidal más descensos

Un programa más tradicional, sensible al tiempo y basado en ejercicios importantes es el siguiente. Es una simple división de tres formas:

* Entrenamiento 1: pecho, deltoides, tríceps, abdominales
* Entrenamiento 2: cuádriceps, bíceps femoral, gemelos
* Entrenamiento 3: dorsales, media espalda, bíceps

Y cada entrenamiento sólo lleva unos 40 minutos porque sólo utilizas los ejercicios más importantes para cada músculo objetivo. Haces una potencia piramidal; entonces haces una serie final con un peso más ligero – pero la conviertes en una serie de descenso.

Veamos un ejemplo para para pecho con el press declinado:

Press declinado 3 x 9, 7, 5-6
Press declinado (serie de descenso) 1 x 10 (6) (El seis significa que la negativa de cada repetición dura 6 segundos)

Es un método simple, eficiente y efectivo para aumentar de masa y fuerza. Con ese único ejercicio haces participar a múltiples fibras musculares con los diferentes rangos de repetición, entonces acabas con una serie de descenso final, que trabaja el elemento de aumento de masa que a menudo es descuidado. Recuerda, el tipo de fibra clave en los culturistas más grandes, se ha descubierto recientemente es el tipo 2A. Esas son fibras de doble capacidad – tienen tanto el componente de resistencia como de potencia. Debes entrenar ambos para estimular un aumento de tamaño muscular extremo.

La mayoría de los culturistas entrenan sólo el lado de la potencia, con pesos pesados y repeticiones bajas. Utilizando la serie de descenso como un precursor, consigues una aplicación extra de estimulación de masa con una serie de descenso de repeticiones altas. Ese es el componente de densidad. [Ten en cuenta que en la Potencia Piramidal sin serie descendente cubres el componente de densidad con las series en posición contraída y estirada, que producen una tensión continua para una estimulación del componente de resistencia – y haces hasta 12 repeticiones en cada una.]

Los programas antes mencionados están diseñados para ser lo más completos posible, incluso si contienen sólo un ejercicio por parte del cuerpo. Incluir la potencia piramidal es clave, ya que es un tipo de estrategia de densidad. Sea cual sea el programa que elijas, estoy seguro que te va a ayudar a ponerte grande.

Entrenamiento de combinación

Este programa de entrenamiento, publicado originalmente por Mike Mahler, nos propone combinar tres sistemas distintos en una misma semana: 5×5, 3×3 y HIT. La variedad puede resultar interesante y desafiante, alejando el aburrimiento. Además existen estudios que sugieren que es beneficioso cambiar las repeticiones con las que se trabaja dentro de una misma semana. Comencemos dando un vistazo a los distintos componentes.

5 x 5

Este archiconocido esquema de repeticiones ha sido utilizado hasta la saciedad para construir físicos fuertes y con una buena cantidad de masa. El volumen total de repeticiones (25) no es muy alto, pero tampoco es bajo y permite buenos pesos. Mahler nos apunta que otros esquemas de series y repeticiones (5×4 o 5×6) pueden funcionar bien y estoy de acuerdo.

En este 5×5 (al contrario de lo que sucede por ejemplo en el 5×5 Bill Starr / Madcow) se usará el mismo peso para todas las series. Las pautas a seguir son las siguientes:

* Empezar con un peso con el que podamos hacer 8 repeticiones (8 RM).
* Hacemos 5 series de 5 repeticiones con 90-120 segundos de descanso entre series.
* Si logramos hacer las 5 series de 5, aumentamos el peso 2-2,5kg para el entrenamiento siguiente.
* Si no conseguimos hacer 5 series de 5 dejamos el mismo peso para el entrenamiento siguiente.

La primera semana debería ser fácil conseguir las 5×5 con el 8 RM, pero luego se complicará el tema.

Modificación / Sugerencia: En lugar de hacer 5×5, haz 4×6. Te ahorrarás tiempo y el efecto será muy similar. De esta forma el rango de repeticiones tiene más variedad con respecto a las otras partes del programa.

3 x 3

Este esquema de repeticiones ayudará a construir fuerza pura y dura. De forma similar a lo que se hace con el 5×5, seguiremos estas pautas:

* Empezar con un peso con el que podamos hacer 6 repeticiones (6 RM).
* Hacemos 3 series de 3 repeticiones con 120-180 segundos de descanso entre series.
* Si logramos hacer las 3 series de 3, aumentamos el peso 2-2,5kg para el entrenamiento siguiente.
* Si no conseguimos hacer 3 series de 3 dejamos el mismo peso para el entrenamiento siguiente.

Como puede verse, el tiempo de descanso entre series será mayor para tirar con todas las fuerzas. El bajo volumen de trabajo supondrá un buen cambio de ritmo con respecto al 5×5 (o 4×6) del día anterior.

Entrenamiento de alta intensidad (HIT)

En el entrenamiento HIT tradicional se agarra el peso y se realizan repeticiones hasta llegar al fallo muscular. Esto implica intentar incluso una última repetición cuando sabemos que no vamos a ser capaces de realizarla, esto da lugar la mayoría de las veces a una forma deficiente que dispara el riesgo de lesión.

En el entrenamiento de combinación, se redefine este concepto. Citando a Mike Mahler:

“Necesitamos aplicar la cantidad adecuada de HIT. Desde luego no es algo que deba hacerse más de una vez por semana en la mayoría de la gente, y en lugar de fallar la última repetición de cada ejercicio, pararemos en nuestro límite. En otras palabras, si has completado 5 repeticiones y no estás seguro de si podrás realizar la 6ª, para en la 5ª. Nunca termines una serie con mala forma.”

En definitiva, en este día se trata de ir a por nuestras repeticiones máximas con buena forma. Es el momento para empujar y saber donde están nuestros límites, pero siempre con seguridad y buena técnica.

Además es fundamental realizar un calentamiento antes de enfrentarnos con la serie máxima del día. Calienta de la forma que te venga mejor, pero hazlo. Como sugerencia puedes hacer lo siguiente:

* 1 serie de 5 repes con el 50% del peso que vas a utilizar
* 1 serie de 5 repes con un 75% del peso a utilizar
* 1 serie de 3 repes con el 90% del peso a utilizar
* Serie de trabajo

Elaboración del programa de entrenamiento

El programa de entrenamiento será de 3 días a la semana descansando un día entre entrenamientos y dos al final del ciclo semanal (Lunes, Miércoles y Viernes o Martes, Jueves y Sábado o Domingo, Martes, Jueves). Cómo los entrenamientos son de cuerpo completo, es justificable meter un día de descanso adicional entre entrenos de vez en cuando, pero no el hacer 2 entrenamientos seguidos.

La disposición será la siguiente:

* El primer día será el entrenamiento de 5×5. Es el día que más energía necesitas y después de 2 días de descanso tus niveles deberían estar más altos.

* El segundo día se entrenará con el esquema 3×3. El menor volumen de repeticiones ayudará a no machacarse mucho tras el día 1, aunque trabajaremos la fuerza de forma más directa.

* Finalmente hacemos el día HIT. El cansancio en este punto ya se habrá acumulado un poco, pero la sesión será más corta al sólo tener que realizar una serie máxima por cada ejercicio. Luego vendrá el merecido descanso.

Rutina de ejemplo para Entrenamiento de combinación

Lunes: 5×5 (o 4×6)

A1: Press militar con barra de pie
A2: Dominadas lastradas o Jalón al pecho

Se sugiere realizar estos ejercicios alternándo de la siguiente forma: Hacer una serie de A1, descansar 1 minuto, hacer una serie de A2, descansar 1 minuto, hacer una serie de A1. Continuar hasta completar todas las series.

Sin embargo, no es siempre posible ocupar dos puestos a la vez en un gimnasio. Si no puedes alternar entre los ejercicios, hazlos en secuencia y usa los tiempos de descanso que se detallan en la sección 5×5 de este artículo.

B1: Peso muerto con barra
B2: Elevaciones de piernas

Aplicar lo mismo que con A1 y A2, alternando entre B1 y B2.

El emparejamiento entre peso muerto y elevaciones de piernas es ideal ya que las elevaciones ayudan a soltar la columna que queda rígida tras los pesos muertos.

Miércoles: 3×3

A1: Press inclinado con barra
A2: Remo con barra

Se sugiere realizar estos ejercicios alternándo de la siguiente forma: Hacer una serie de A1, descansar 90 seg, hacer una serie de A2, descansar 90 seg, hacer una serie de A1. Continuar hasta completar todas las series.

Si no puedes alternar entre los ejercicios, hazlos en secuencia y usa los tiempos de descanso que se detallan en la sección 3×3 de este artículo.

B1: Sentadillas
B2: Swing doble con mancuernas o Peso muerto rumano

Alternar de la misma forma que A1 y A2

El press inclinado combina los beneficios del press de banca y el press militar. El remo con barra equilibra el efecto del press con un tirón simétrico.

Las sentadillas, como de costumbre, son profundas. Los swings con mancuernas trabajarán el femoral de forma explosiva, pero si no te sientes cómodo con ellos, utiliza el peso muerto rumano.

Viernes: HIT

* Recuerda realizar un calentamiento antes de hacer cada serie de repeticiones máximas.

Sentadillas 1×8

Peso muerto rumano 1×6

Press con barra en suelo (floor press) o Press con mancuernas 1×6

Remo con barra 1×6

Press militar de pie con mancuernas 1×5

Dominadas lastradas o Jalón al pecho 1×5

Mantener el rango de repeticiones entre 6 y doce. Para ello, se aconseja comenzar con un peso que no te permita más de 6 repeticiones, e intentar mejorar hasta ser capaz de hacer 12. Cuando se consigan las 12 repes, añadir 2-2,5 kg en el entrenamiento siguiente.

En mi opinión esta rutina tiene demasiados ejercicios. El mismo Mahler es consciente de esto, y por eso nos propone esta segunda opción:

Peso muerto 1×6

Press militar con barra de pie 1×6

Remo con barra 1×6

Mucho ojo con forzar repeticiones con mala técnica en el peso muerto. Descansa la barra en el suelo entre repeticiones y reposiciónate.

Puede que haya días que quieras realizar más ejercicios porque te sientas mejor y otros menos. Usa la rutina que más te convenga según el día.
Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo uso esta rutina?

Realizar el programa 4 semanas seguidas. En la 5ª semana hacer una descarga utilizando el 80% del peso de la semana 4. En la parte de HIT de la semana de descarga, parar un par de repes antes del máximo.

Al volver a retomar el entrenamiento, Mahler recomienda hacer cambios como pasar de 5×5 a 5×6, o de 3×3 a 3×2 y utilizar ejercicios distintos para la parte HIT, lo cual puede estar bien. En mi opinión no sería estrictamente necesario y además recomendaría volver a comenzar con un 90% del peso empleado en la 4ª semana.

¿Donde meto el cardio?

20-30 minutos de cardio en los días que no entrenes. Hacer demasiado podría interferir en la recuperación.

Este entrenamiento ¿es de fuerza o de volumen?

La clave está en la dieta. Si se utilizan calorías a nivel de mantenimiento o más bajas, se ganará fuerza pero no tanto tamaño. Con más comida y buen descanso habrá hipertrofia.

¿Cómo maximizo la recuperación?

Resiste las ganas de añadir más trabajo en la rutina. Realiza una siesta si puedes tras cada entreno (30 minutos). Mike recomienda tomar un batido con 25-35 gramos de proteína y 40-60 gramos de carbohidratos y utilizar enzimas para reducir la inflamación.

Yo en cambio os recomiendo utilizar leche, huevos y fruta para obtener esos nutrientes. Un litro de leche tiene unos 31 gramos de proteína y 45 gramos de carbos, con lo cual se cubren las indicaciones. Si no quieres beber tanta, puedes zamparte 2 latas de atún (aproximadamente 24 gramos de protes) y complementar con frutas y/o pan integral para sacar los carbos. Para reducir la inflamación, comer verdura.

¿Y los biceps y triceps?

Como siempre, con los ejercicios básicos se trabajan estos músculos de manera indirecta. Pero sé que más de uno no prestará atención y querrá meter estos ejercicios. Sería mejor que probaras el programa tal cual, para darle una oportunidad, pero si quieres meter algo puedes hacer:

Lunes:

Curl con barra 2×8
Press francés 2×8

Viernes:

Curl alterno con mancuernas: 3×8
Jalones en polea: 3×8

Via: masfuertequeelhierro

Ejercicios y rutinas: Entrenamiento dividido

Teoría
En teoría si normalmente realizamos doce series para pecho y descansamos siete días hasta que volvemos a entrenarlo, sería lógico pensar que podemos realizar seis series y descansar tres días.

Esa es la teoría, porque luego en la práctica algunos se atreven a machacar treinta series de un músculo obteniendo resultados y a otros les basta con un par de ejercicios. Sin embargo, lo realmente interesante de este tipo de entrenamiento es darle otro enfoque a las sesiones en el gym, salir del agobio y volver a crecer.

Pros y contras
Para algunos afirmar que existen cosas distintas aparte del «un-músculo-por-día-y-una-vez-por-semana» es poco menos que blasfemar. Entrenar del mismo modo meses y meses es ideal para acabar harto del hierro y levantar siempre el mismo peso, cuando no menos.

A mi me gusta realizar el entrenamiento dividido para salir de etapas de estancamiento o durante fases de definición, ya que considero que supone un estimulo más continuo para el cuerpo.

Para empezar, desaparece el concepto de «semana» en el gimnasio. En dos sesiones hemos trabajado todo el cuerpo, constituyen un entrenamiento completo. Despues descansamos un día o dos y volvemos a hacer otras dos sesiones.

Podemos tener una visión más concreta del trabajo realizado.
Otra ventaja es que al trabajar un músculo dos veces por semana podemos enfocar de distintos modo el entrenamiento de cada sesión, concéntrandonos en objetivos distintos. Por ejemplo, el martes me dedico a los jalones y dominadas para dorsal, mientras que el viernes realizo remos.

Alguno podría pensar que este tipo de entrenamiento es demasiado largo, pero está comprobado que puede realizarse en menos de una hora.

Confeccionar una buena rutina
No creo que el entrenamiento dividido suponga de por sí un riesgo para sobreentrenar, si la rutina está hecha con un poco de sensatez.

Consideraría un error, por ejemplo, entrenar dorsal y al día siguiente bíceps. Para la rutina que he confeccionado, y que es la que sigo ahora, he seguido los siguientes pasos:

• Aprovecho el trabajo del pectoral para seguir con tríceps y lo mismo con dorsal y bíceps.

• Cada día se trabaja una parte distinta del deltoide, que por orden son: frontal, posterior, lateral y trapecio.

• Un día me centro en los abdominales superiores y al siguiente en los inferiores.

• Es importante respetar los días de descanso. No podemos trabajar tres días seguidos con este sistema. Lo ideal es lunes, martes, jueves y viernes. O cualquier otra combinación siempre que no entrenemos tres días sin descanso.

• El descanso entre sesiones también es importante. Este es un entrenamiento duro. Evita entrenar una tarde y a la mañana siguiente.

• En el ejemplo, más abajo, he empleado el número de series semanal que yo considero acertado. Es decir: 24 para abdominales, 16 para cuádriceps, 12 para pectoral, dorsal, deltoide y gemelo. 10 para bíceps y tríceps, 8 para femoral.

• Escojo ejercicios más duros para mí los dos primeros días, tras el fin de semana de descanso.

Ejemplo:
El siguiente ejemplo está basado en mis preferencias. Por ejemplo, comienzo por las piernas porque son una prioridad para mí.

Lo importante es coger las idea y confeccionar uno su propia rutina dividida.

Intenta el entrenamiento dividido durante un par de meses. Puede serte de gran ayuda.

28 de octubre de 2010

Blinda tus hombros

Los problemas de hombros son muy comunes. ¿La razón? La mayoría de hombres estamos obsesionados con levantar el máximo peso posible. Trabaja el tren superior a partir de los cimientos: los pequeños músculos de la espalda y de la parte posterior de los hombros. Alterna estos dos circuitos en todas tus sesiones de entrenamiento. Fortalecerás los hombros y podrás levantar más peso, además de protegerte contra las lesiones.

Haz una serie del primer ejercicio, descansa 30 segundos, pasa al segundo ejercicio y vuelta a empezar.

Circuito 1

Retracción escapular (2 series de 10 a 12 repeticiones).

Sujeta una barra frente a ti con los brazos extendidos y las palmas hacia abajo. Separa las manos un poco más que la anchura de los hombros. Flexiona las rodillas e inclina el tronco hacia delante hasta que esté casi paralelo al suelo. Con los brazos todavía extendidos, junta las escápulas, aguanta 2 segundos y afloja.

Protracción escapular (2 series de 10 a 12 repeticiones).

Ponte en la posición de flexiones de suelo. Relaja las escápulas para que se toquen. Luego, empuja con las manos contra el suelo para que las escápulas se separen lo más posible. Aguanta 2 segundos y afloja.

Circuito 2

Elevación escapular (2 series de 10 a 12 repeticiones).

Sostén una barra por encima de la cabeza con los brazos completamente extendidos, las palmas hacia el frente y las manos separadas el doble del ancho de los hombros. Eleva los hombros y aguanta 2 segundos antes de volver a la posición inicial.

Depresión escapular (2 series de 10 a 12 repeticiones).

Cuélgate de una barra de dominadas con las palmas hacia el frente. Relaja los hombros hasta que notes que la articulación se separa. Sin mover los brazos, junta y baja las escápulas. Aguanta así 2 segundos y luego regresa a la posición inicial.

Adelgazar con el Fitness

Todos, alguna vez, durante una dieta prolongada, hemos visto que existe un momento en el que la aguja de la balanza deja de moverse. Al menos, esto es lo que nos ocurre a los que no solemos practicar una actividad física regular.

El ejercicio físico quema calorías y favorece el mantenimiento de una musculatura firme y tonificada. Cuanto más se entrenan los músculos, más fácil es perder peso.

Cuando se empieza a practicar algún tipo de deporte, ponemos más cuidado en lo que comemos, puesto que la actividad física permite regular mejor el apetito.

Para acelerar los resultados, la actividad física debe formar parte integrante de un programa completo de adelgazamiento. Una vez que se consigue llegar al peso deseado, el ejercicio nos ayuda a mantenerlo, a estabilizarlo y conservarlo durante mucho más tiempo.

Un duro programa

Si tenéis problemas de salud, concretamente a nivel de las articulaciones, los músculos, o cardiovasculares; si sois sedentarios o sufrís una sobrecarga ponderal severa, no se deben tomar riesgos inútiles. Lo mejor es pedir la opinión de un médico antes de comenzar a realizar cualquier tipo de ejercicio.

Que tengáis 5, 10, ó 20 kilos que perder, todos deben consagrar 30 minutos al día a alguna actividad física. Aprovechad cada situación para ser activos: la caminata, subir las escaleras, pasear al perro, salir a jugar con los niños, la jardinería…

Si estáis motivados, elegid una actividad física que os guste. Podéis practicarla solos, o con amigos, incluso con algún familiar. Existe un amplio abanico de actividades deportivas que se pueden realizar. Algunas son muy sencillas, y otras requieren mayor práctica y entrenamiento. Lo importante es disfrutar con aquella que nos ayude a mantener la regularidad.

Si queréis acelerar los resultados, practicad una actividad física que aumente vuestro ritmo cardíaco, y os haga trabajar los grandes grupos musculares (correr, natación, fitness, aeróbic…).

Alargad las sesiones de entrenamiento de manera progresiva, hasta conseguir que las sesiones duren, al menos, 30 minutos, y se repitan 2 ó 3 veces a la semana. Si sois sedentarios, dad prioridad al ciclismo, la natación, o el caminar a buen ritmo.

Más adelante podréis comenzar con otro tipo de ejercicio, cuando sintáis que el esfuerzo físico se hace demasiado cómodo. Para preparar vuestro cuerpo para el esfuerzo, realizad una serie de calentamiento y bebed mucha agua, antes, durante y después de la actividad física.

Cambiar hábitos alimenticios es mejor que hacer dieta

Y seguramente cuando hablamos de hacer dieta lo que queremos decir es: cambiar de estilo de vida, cambiar de hábitos y en definitiva cambiar la manera que tenemos de ver las comidas. Por eso cambiar los hábitos alimenticiones es más eficaz que hacer dieta, porque seguir una dieta a rajatable al fin y al cabo no es fácil, es algo cerrado y que acaba por aburrir y se abandona.

Está claro que una cosa conlleva la otra, pero aprender qué tipo de alimentos son más aptos consumir según qué horas y qué tipo de combinaciones de alimentos nos harán ingerir menos calorías es algo a aprender, no como una dieta, en la que es algo a seguir y en el momento que nos falta la dieta semanal la dejamos de lado.

Cambiar hábitos significa saber qué picoteo podemos elegir, cuántas piezas de fruta y verdura debemos consumir a la semana, saber identificar los alimentos más grasos y restringir su consumo y también conocer las diferentes técnicas de cocinado para saber cuáles nos van a aportar menos calorías.

Los hábitos alimenticios saludables también contemplan alimentos calóricos y más restringidos en las dietas tradicionales, pero se sabe cuándo introducirlos, cómo y se toma conciencia de que todo es bueno en su justa medida. Se puede decir que tener unos hábitos alimenticios saludables es como un estilo de vida, por eso quien lo ha aprendido en casa desde pequeño ya tiene el trabajo hecho, el resto tiene que aprender y concienciarse de qué acciones diarias pueden contribuir a mejorar la dieta.

26 de octubre de 2010

Intervalos para perder grasa: El estudio Trapp

Este estudio se realizó sobre 3 grupos de mujeres. Uno de los grupos no realizó ningún tipo de ejercicio, el segundo grupo se asignó a un programa de cardio tradicional a un ritmo continuado (resistencia). El tercer y último grupo fue asignado a un programa de cardio a intervalos, alternando tiempos de máximo esfuerzo con periodos de descanso.

A todas las mujeres se les hicieron test de VO2 (resistencia aeróbica), test de grasa corporal (con escáner DEXA) y test de sangre en ayunas para concentración de glucosa, insulina y leptina. Estos test se realizaron en la primera y última visita, antes y después del programa de entrenamiento. También se registró lo que habían comido los 3 últimos días.

El grupo con el programa de cardio tradicional comenzó realizando entre 10-20 minutos de bicicleta 3 veces por semana. El programa duró 15 semanas durante el cual fueron gradualmente aumentando hasta los 40 minutos de ejercicio por sesión. La resistencia de la bicicleta también se fue aumentando.

El grupo de entrenamiento a intervalos realizó intervalos de 8 segundos de sprint seguidos de 12 segundos de pedalear a ritmo lento. Las mujeres realizaban esta secuencia todas las veces que les fuera posible, hasta llegar a un máximo de 60 repeticiones del ciclo sprint/descanso (lo que hace un total de 20 minutos). Al principio muchas de ellas no podían completar los 60 ciclos, pero durante las semanas fueron mejorando. La resistencia de la bicicleta se fue aumentando durante el transcurso del estudio. El entrenamiento se repitió 3 veces a la semana durante 15 semanas.

Los resultados

* El gasto de energía total estimado fue el mismo para ambos grupos después de las 15 semanas, sin haber diferencias en la dieta.

* Como era de esperar el pico de VO2 (es decir la resistencia aeróbica) de ambos grupos aumentó.

* El grupo de los intervalos perdió peso, mientras que el grupo de control y el de cardio tradicional no lo hicieron. Lo que es más importante, el grupo que entrenó a intervalos perdió 5,5 libras (2,5kg) de grasa mientras que el grupo de cardio estático (tradicional) ganó 0,7 libras (318gr) de grasa.

* Lo que es más interesante, las 4 mujeres del grupo de intervalos que perdieron menos grasa eran también las que estaban más definidas al principio del estudio. Si estas mujeres hubiesen sido sacadas del estudio la media de pérdida del grupo se hubiese elevado a 8,7 libras de grasa (3,95kg).

* El grupo de intervalos tenía una reducción significativa de grasa en la zona central abdominal, mientras que los otros 2 grupos tenían un pequeño aumento (estadísticamente insignificante). Además se observó una ligera tendencia en el grupo de intervalos a perder grasa en la zona de las piernas.

* El grupo de intervalos aumentó su masa muscular en el tronco, mientras que este aumento no se observó en los otros grupos.

* Ambos grupos decrementaron la insulina en ayunas.

* La leptina bajó sólo en el grupo de intervalos tras el entrenamiento como sería de esperar al perder masa muscular.

¿Qué quiere decir todo esto?

Al final, los resultados de este estudio muestran que el entrenamiento a intervalos puede conllevar una pérdida de grasa mayor que el cardio estático cuando se realiza de la forma presentada. El estudio también sugiere que esta forma de entrenar puede ser más efectiva para perder masa grasa y ganar masa muscular especialmente en el tronco.

Otro punto importante del estudio es que las personas con menor índice de grasa tienden a perderla de forma más lenta, sin importar el tipo de entrenamiento que estén realizando. Es de destacar que las mujeres que participaron en el grupo de intervalos tenían un índice de grasa del 35,1% mientras que las que realizaron cardio estático comenzaron al 31,7%.

Aunque se afirmó que estas diferencias no eran estadísticamente significativas, no se puede ignorar el hecho de que el empezar con mayor índice de grasa puede haber contribuido a que los resultados sean mejores en el grupo de cardio a intervalos. También hemos de tener en cuenta que ninguno de los gurpos del estudio era excepcionalmente delgado al comienzo, así que este estudio puede no ser tan relevante para individuos con un índice de grasa bajo. De hecho, las mujeres que no perdieron tanta grasa en el grupo de intervalos estaban cerca de un índice de masa corporal de 21.

También hacer notar que aunque se hizo un control dietético al principio y al final del estudio, es posible que hubiese diferencias en la dieta durante las 15 semanas. Siendo más específicos se sabe que el entrenamiento de alta intensidad tiende a eliminar el apetito, mientras que el entrenamiento de cardio estático es más probable que lo aumente.

Esto puede explicar por qué el grupo de cardio estático no consiguió perder grasa en absoluto, cuando es bien sabido que el método de cardio estático ha funcionado a los culturistas durante años. Sin cuantificar este aspecto de la dieta, es difícil saber si la diferencia viene del entrenamiento en sí mismo o de que un grupo comiese más o menos que el otro. Ya sabemos que la dieta es el aspecto más importante a tener en cuenta en cualquier programa de pérdida de grasa.

Por supuesto se podría decir que el entrenamiento a intervalos provoca una mayor quema de oxígeno post ejercicio, pero la verdad es que esto sólo constituye un 13% del total de calorías que se hayan consumido durante la sesión a intervalos. Así pues, si se consiguieron quemar 500 calorías, sólo 75 calorías adicionales se quemarían post ejercicio debido a este efecto.

Lo más interesante de este estudio es que el ciclo de 8 segundos de sprint seguido de 12 segundos de pedaleo ligero se parece mucho al protocolo Tabata. Sin embargo en lugar de hacer 8 ciclos (como se haría en Tabata) los sujetos de estudio realizaban 60 repeticiones del intervalo con un esfuerzo máximo para obtener el beneficio de pérdida de grasa.

Via: masfuertequeelhierro

Entrenando Pesado


Entrenar pesado siempre fue una constante de quien le gusta del deporte y, de la misma manera, acabó volviéndose el paradigma de quien no conseguía resultados, y es más que conocida la frase: "Si no se entrena pesado, no se tiene resultados", que hoy popularizamos y adaptamos diariamente; pero falta explicar lo que es entrenar pesado de hecho. El culturista necesita ser analizado según los patrones característicos del deporte, porque entrenar pesado

puede tener una serie de interpretaciones y, en esta oportunidad, vamos a discutir fisiológicamente y biomecánicamente la función de cada tipo de entrenamiento para culturistas y cuáles los beneficios y riesgos para cada tipo de entrenamiento en el gimnasio.

SI ES NECESARIO.

Entrenar pesado significa activar adecuadamente el músculo, para que este alcance un umbral de modificación de su fuerza o capacidad de retención de nutrientes.

Podemos entender estas dos grandezas como la capacidad de reclutamiento neuromuscular; el número máximo de células musculares que se consigue utilizar en un único comando de contracción y la capacidad de reclutamiento secuencial de sarcómeros, que hace que se consiga retener más nutrientes intramusculares y, con una dieta adecuada, puede significar más volumen y densidad muscular.

Esta es otra situación que vuelve al entrenador fundamental; el principio de la individualidad, que condice que las personas son diferentes delante de un mismo estímulo y con ello tienen resultados diferentes.

El culturista no funciona como receta de pastel, es por ello que batalla tanto que debe tener un entrenador personal; y solamente un profesional competente y atento, que acompañe el deportista es capaz de reaccionar modificando las variables de entrenamiento, en el sentido de mantener las ganancias constantes.

A VECES, SI

Si se observa el trabajar la resistencia de un músculo que no tiene fuerza (no tiene función neurológica adecuada), es como creer que si se pone una ropa de bombero a una bailarina va enseñarla a borrar incendios o viceversa, porque dudamos que un bombero, por mejor que sea, consiga bailar el lago de los cisnes sólo por intuición al estar vestido de bailarina.

* En determinadas épocas del año; y cada entrenador tiene su protocolo, aunque sean deportistas más tímidos tienen que entrenar ejercicios de base, educativos y claro, de fuerza. Es así que la fuerza a ser entrenada no significa el número de kilogramos que serán levantados
* Pero sí, la capacidad individual de cada uno, en trabajar más allá de su límite; que puede ejemplificarse en una persona que levanta 200kg en el press de banco plano pueda entrenar con 240kg, o una persona que soporta 10 kg entrenar con 14 kg....Todo es relativo: cada cual tiene su umbral y capacidad física individual, que necesita ser estimuladas, rápido, y no crearse imágenes falsas.
* Entrenar con fuerza es necesario, para quienquiera que practica actividades físicas en determinadas épocas del año y el objetivo no debe ser un peso específico sino alcanzar el límite.

Pero si se tiene interés en saber, algunos entrenadores hablan que los índices atléticos de alta performance están en alrededor de un press de banco plano en el doble del peso corporal y para las sentadillas alrededor de tres veces el peso corporal para 1RM.

El riesgo de lesión es inherente a cada deporte. El hombre que practica deportes y no hace pesas porque tiene miedo de lesionarse, pero se golpea con un balón con los amigos... es típico. O en la tercera o cuarta vuelta al correr en el campo siente como un ligamento se lesiona y cuyo tratamiento definitivo es la reconstrucción quirúrgica también es otra situación convencional.

Si él supiese que la rodilla no entrenada acaba por poner un exceso de estrés en sus estructuras estabilizadoras estáticas (ligamentos y meniscos), en vez de las dinámicas (de la masa muscular), por ser insuficientes, seguro invertiría un tiempo ratito en sala de pesas.

Quién desee tener una actividad física regular necesita, de hecho, entrenar y entrenar, significa que se necesita desarrollar diversas aptitudes, inclusive, y sobre todo, la fuerza, pero el trabajo necesita de orientación.

* Son técnicas extremadamente específicas, con límites extremadamente precisos, para llegar al máximo sin lesionarse; porque si una rutina se hiciere mal puede lesionar los tendones y articulaciones; los suplementos para articulaciones son por ello importantes.
* De hecho; en un entrenamiento con alta carga se sobrecarga las articulaciones y tendones, pero se debe recordar que para haber desarrollo debe haber periodos adecuados de descanso y reparación de modo a poder ganar con la adaptación realizada por el organismo, que no es inmediata y necesita de un tiempo adecuado e individual para procesarse.
* Aunque existan protocolos que orienten determinados periodos para entrenar la fuerza, y nada como un buen instructor para evaluar que es muy necesario y muy delicado, así como visitar al médico, al nutricionista y a un fisioterapeuta, como también tener sesiones de masajes semanalmente y de meditación diaria.
* Se recomienda que los trabajos de fuerza estén divididos a lo largo del año en 3 a 4 periodos de 4 a 6 semanas de entrenamiento, sobre todo por la seguridad que esto brinda.

El físico ideal a ser construido es proporcional al trabajo que se es capaz de realizar en una sala de pesas, sólo que el tiempo de trabajo debe ser limitado, debido al factor capacidad de regeneración.

* Los periodos prolongados en la sala de pesas pueden hacer que vuelva imposible a los músculos regenerarse por completo, de esa forma se podría empezar a perderlos.
* Para aumentar la capacidad de trabajo (en el sentido físico) se aumenta la intensidad que puede ser comprendida por aumento de peso, por ejemplo. El problema es que el aumento de peso debe ser hecho con un entrenamiento específico de fuerza. Así alcanzando una fuerza crítica podemos empezar a aumentar el músculo, siempre recordando del factor de la dieta en esta situación, es más de la mitad del trabajo.

NO DEFINITIVAMENTE.

* Entrenar pesado es entrenar intenso.
* Aumentar el peso significa aumentar el componente de la fuerza, que es algo crucial para que el culturista pueda alcanzar los niveles de trabajo sobre el que puede realizar, así, desarrollar una masa muscular exuberante. Entrenar pesado, en el caso de resistencia anaeróbica, por ejemplo, es conseguir hacer que el músculo alcance al fallo, lo que es muy difícil.

Cuando se habla de entrenar pesado, pero con poco peso

* Por ejemplo, es entrenar 2 o 3 ejercicios en secuencia, las famosas bi-sets y tri-sets.
* Es trabajar variaciones biomecánicas de un mismo ejercicio y también variar los intervalos... Una técnica que viene volviéndose más popular es la de periodos de recuperación cortos.
* Imagine que se quiere hacer 60 a 90 segundos de contracción muscular y, para eso, se calcula 30 repeticiones. Ahora imaginarse que gustaría hacerse las mismas repeticiones con un peso X, pero que es inviable, porque usted se capaz de hacer con un peso X-1.
* Entonces se realizan 10 repeticiones, de 6 a 10 segundos de intevalo.
* Entre estos bloques de 10 repeticiones no se llega a hacer una pausa regenerativa completa, pero si suficiente para conseguir reanudar el trabajo y, de manera fisiológica, burlar la fatiga y aumentar su capacidad de trabajo. Eso es pesadísimo !!!

Una variable es si el practicante que es intermedio o avanzado dispone de una consciencia corporal madura, y gracias a ello la variación biomecánica aumenta dramáticamente la capacidad de este en aislar un músculo en el trabajo con pesas; entonces las diversas posiciones o formas de hacer un ejercicio determinado es una opción de trabajar pesado.

* Cuando entrenamos la fuerza, se entrena preferencialmente aptitudes neurológicas como el reclutamiento neuromuscular y la coordinación intermuscular, porque estas están vinculadas a la capacidad de realizar el movimiento con alta carga.
* Esta capacidad será aprovechada para cuando volvamos al entrenamiento de resistencia muscular localizada, y ser capaces de realizarlo con más carga que el trabajo previo, de modo a amplificar la cantidad de trabajo y así, remodelar el cuerpo, siguiendo la proporcionalidad capacidad de trabajo-apariencia física.
* Esto también define la elección de los ejercicios; la fuerza solicita ejercicios multiarticulares y multimusculares, donde lo que se privilegia es la realización del movimiento; por lo tanto, las cargas altas son bienvenidas.
* En un entrenamiento de resistencia muscular localizada con ejercicios concentrados se trabaja otra cosa; el concepto de consistencia de la contracción muscular, que es la fundamentación de los entrenadores de los culturistas más famosos. La consistencia de la contracción aislada de un músculo frente a la realización de determinado movimiento que se realiza con más carga solicitará que determinados músculos secundarios trabajen en paralelo; lo que disminuirá el foco de trabajo del músculo deseado.
* Por lo tanto, el mismo entrenamiento concentrado con poco peso puede ser un entrenamiento MUY FUERTE, claro que debe ser realizado adecuadamente.

Estira bien tus cuádriceps antes de salir a correr

Seguro que el ejercicio de estiramiento de la imágen te suena. Es el ejercicio más común para estirar los cuádriceps, un músculo que interviene de forma mayoritaria en la carrera y que debemos de aclimatarlo bien antes de ponernos a trotar.

El ejercicio de estiramiento de cuádriceps no tiene mucha historia, se flexiona la rodilla agarrándonos el pie con la mano y con el tronco recto traccionamos hacia atrás para buscar el grado óptimo de estiramiento. Un error frecuente en este ejercicio es el echar el tronco hacia adelante, lo que hace que la cadera bascule y no se estire el músculo correctamente.

El cuádriceps es un músculo compuesto de varios vientres musculares: vastos laterales, intermedio y recto anterior. Con este ejercicio se estira sobre todo el recto anterior, aunque de manera global influye en el estiramiento del resto de porciones. Y decimos que es tan importante estirar este músculo porque es el principal extensor de la rodilla, y otra cosa no, pero corriendo, la articulación de la rodilla la vamos a extender unas cuantas veces, por eso conviene tener los músculos preparados.

Cuando corremos, el cuádriceps también trabaja en excéntrico, sobre todo si vamos cuesta abajo, y este tipo de contracción genera mucha destrucción muscular (las tan temidas agujetas a posteriori). Con un correcto estiramiento previo el músculo no va a sufrir tanto y la vamos a dar ese plus de elasticidad que luego va a necesitar, además de aumentar el flujo sanguíneo a la zona.

Podemos hacer este ejercicio un par de veces con cada pierna aguantando la posición 10-15 segundos, así nos aseguramos de estirar bien los cúadriceps. También es correcto estirarlos después de la carrera, aunque de manera suave y progresiva, que después del esfuerzo los músculos no están para muchos trotes.

Lo bueno de este ejercicio es que uno mismo puede regular el grado de flexión de rodilla para el estiramiento, algo muy importante porque en otros ejercicios el grado de flexión es casi máxima y puede acabar en lesión en aquellos que no gocen de mucha elasticidad a nivel de ligamentos en la rodilla.


23 de octubre de 2010

Ejercicios y rutinas: Técnicas de Intensidad

Pre-Agotamiento: El preagotamiento es el acto de realizar un ejercicio de aislamiento sin descanso y justo antes de un ejercicio compuesto que trabaje la misma parte del cuerpo. Los ejercicios compuestos implican muchos más músculos además del que trabajan especificamente, y esto lleva a que el musculo en cuestión no sea ejercitado hasta el fallo.

Por ejemplo , el Press de Banca trabaja los brazos, los triceps son el “eslabón débil” llegando al fallo muscular antes de que los pectorales (músculo a trabajar) se agoten completamente. El preagotamiento agota un poco antes el músculo a trabajar de forma que cuando se alcance el fallo en el ejercicio principal sea un fallo conjunto del “eslabón débil” y el músculo realmente trabajado. Por ejemplo comúnmente se utilizan las aperturas con mancuernas como ejercicio de preagotamiento para el press de banca. Mentzer utiliza esta técnica frecuentemente en sus rutinas.

Negativas: Las negativas son discutiblemente la más intensa y productiva técnica que existe. También es el camino más rápido al sobreentrenamiento y deben utilizarse con poca frecuencia o nunca. Se basa en el hecho de nuestra fuerza al descender un peso de forma controlada es aproximadamente en un 40% superior que al elevar el peso. Nuestra fuerza negativa es un 40% mayor que nuestra fuerza positiva.

Las negativas son el proceso de descender un peso durante varias repeticiones hasta el fallo negativo (es decir hasta que no podemos descender el peso más veces de forma controlada). Si incrementamos la fuerza negativa, automáticamente incrementaremos también la positiva.

Para hacer las negativas es necesario un compañero de entreno (o máquina) que nos ayude a levantar el peso. Después realizar la negativa bajando el peso en 8-10 segundos de forma controlada nosotros sólos. De nuevo el compañero nos ayuda a levantarlo y continuamos repitiendo hasta que el peso no puede ser descendido con control.

Pre-Estiramiento: Esta técnica puede usarse en cada entrenamiento. Consiste en descender el peso despacio cuando el músculo está a unos pocos centimetros de la total extensión, acelerar la velocidad de descenso hasta justo antes de la extensión completa. Entonces, cambiar rápidamente la dirección del movimiento y comenzar a elevar el peso de nuevo.

Ejercicios para endurecer los glúteos



Todas las mujeres deseamos tener el mejor trasero,
para lograr esto además de cuidar la alimentación es necesario realizar ejercicios que tonifiquen la musculatura de las nalgas y piernas.

Hoy les he traído una rutina muy sencilla y de mediana intensidad, para realizarla necesitarán de pesitas de 2 o 3 kilos o en su defecto bandas elásticas ya que cumplen la misma función de generar resistencia. También les hará falta una colchoneta para el ejercicio en el suelo.

Presten atención a los movimientos y la postura de las piernas para evitar lesiones, una vez que terminen aflojen y elonguen bien.

Sería de gran utilidad que complementen este trabajo con alguna actividad aeróbica como caminar, trotar, andar en bicicleta.

Ejercicios y rutinas: Perder grasa para ganar músculo

Suena totalmente contra-intuitivo. Siempre se ha dicho que para ganar músculo hay que comer como una bestia y entrenar como un jabato. Y es verdad.

Pero ¿qué sucede cuando llegamos a un estancamiento y no hay forma de progresar hagamos lo que hagamos?.

Leyendo el blog de Jason Ferruggia encontré un artículo referido a alguien que estaba en esta misma situación. Para el caso llamaremos a esta persona Juan.

Juan no es para nada un preplaya. Utiliza ejercicios básicos a muerte, y su único interés es ganar fuerza y tamaño. Y cuanto más mejor. Sabe que tiene que comer mucho y entrenar pesado, y eso hace. Sabe que de vez en cuando tiene que hacer descargas y también lo cumple. Sin embargo y a pesar de todo, de los 4 años que lleva entrenando ha conseguido tan sólo 1 año de progreso espectacular, y lleva otros 3 años estancado.

La respuesta ¿quitarse grasa?

En un caso como este, en el que la masa y la fuerza no siguen aumentando, el entrenador John Alvino nos propone perder grasa. ¿Qué sentido tiene esto si lo que queremos es seguir ganando? esto es lo que nos dice John:

“Tras una fase de definición adecuadamente ejecutada, el cuerpo se vuelve considerablemente más sensible a la hormona mas anabólica: La insulina“

El cuerpo se vuelve muy sensible y eficiente a algo cuando ese algo escasea, pero tiende a malgastar y resistir lo que tiene en abundancia. Si le das poca agua, la retiene. Si le das mucha, la soltará fácilmente confiado de que le vas a dar más. Otro ejemplo es una persona que no está acostumbrada a beber: un poco de alcohol le producirá un efecto mayor que a alguien que bebe habitualmente.

Una dieta de volumen alta en nutrientes producirá un disparo muy alto de insulina, pero poco a poco las células se volverán más resistentes a esta hormona (por si alguien no sabe la insulina es la encargada de almacenar los nutrientes en las células, tanto proteínas para ganar músculo, como grasa). Esta resistencia es mala porque al final lo que se acaba almacenando es grasa más que ninguna otra cosa. Desgraciadamente, el cuerpo nunca dice que no a la grasa. No le cuesta nada almacenarla.

Citando de nuevo a John:

Antes de que pase mucho tiempo, los receptores de insulina se saturan y se vuelven resistentes. En otras palabras, la misma cantidad de insulina que era efectiva antes para llevar nutrientes al músculo, dejará de ser suficiente en un par de meses.

Pasa a definición

Si tu intención es ganar músculo y después de un tiempo de buenas subidas sientes que ya se te hace imposible, comienza a definir. Deja de comer 5 o 6 veces al día un tiempo. Prueba los ayunos controlados. El cuerpo se dará cuenta bien pronto de que tiene que aprovechar bien todo nutriente que le llegue. Si eso de ayunar no te atrae (aunque te sigo animando a que hagas la prueba), haz una definición más tradicional.

La sugerencia de John es realizar unas 8 o 12 semanas de definición para conseguir que el cuerpo aumente su sensibilidad a la insulina. Personalmente creo que con 6-10 puede bastar.

Obviamente durante ese periodo de tiempo es posible que se pierda algo de fuerza y músculo (aunque este último se verá más estético sin tanta grasa encima), pero si seguimos levantando pesado nos mantendremos bien. Después de este periodo, volvemos a retomar la dieta de volumen y a intentar progresar en marcas. El cuerpo se encontrará sensible a la comida debido al tiempo de escasez y debería ganar rápidamente fuerza y músculo.

Conclusiones / consejos

* Este artículo se refiere a las personas que después de hacer buenos progresos en fuerza y masa, se han estancado. No es para ectomorfos que nunca han conseguido subir o gente que está por debajo de peso. Es para el que tiene ya un buen nivel de fuerza y masa y quiere seguir aumentándolo.

* Para definir se sugiere probar el ayuno controlado de la siguiente forma: 2 días a la semana no consecutivos, ayunar de cena a cena. Esto quiere decir no comer nada entre la cena de un día y la cena del día siguiente, dos veces a la semana.

* Entrenar no más de 3 veces por semana. 3-4 ejercicios por sesión. Mantener las repeticiones por serie en torno a las 5 o 6 para conservar fuerza, con un peso acorde (En torno al 8RM). La fuerza ayuda a conservar músculo y a recuperarlo después.

* Añadir aeróbico 2-4 veces por semana. Se sugiere aeróbico lento de larga duración, siendo las caminatas lo mejor de todo. El cardio a intervalos ayuda a bajar más rápido, pero también genera más cansancio y queremos estar en condiciones de hacer pesas con intensidad.

* Si vas a utilizar caminatas para definir, las sesiones habrán de ser largas (hora y media / dos horas). Si vas a trotar o hacer bici, 45 minutos por sesión pueden estar bien. Igual para natación.

* Después del periodo de definición de 6-8 semanas, yo comenzaría volviendo un poco por debajo (5-10%) de los pesos que movíamos antes de comenzar la definición. Después pueden irse subiendo de forma relativamente agresiva (2,5%-5% por semana), impulsados por el torrente de nutrientes.

* Ppuedes probar con algunas de las sugerencias del artículo Superar el estancamiento si nada de esto te funciona, o si quieres probar otra cosa antes de embarcarte en una definición.

Via: masfuertequeelhierro

21 de octubre de 2010

El poder de las mancuernas

Las mancuernas no solo sirven para construir músculos; también son la mayor arma al servicio del hombre en la lucha contra el exceso de peso, el envejecimiento, la depresión, la irritabilidad y hasta la estupidez. Es decir, esos objetos de hierro colados deberían ser considerados y mucho tanto en el gimnasio o para tenerlos en casa. Ellas son poderosas aliadas de la salud física y mental. En realidad las mancuernas podrían ser consideradas las más eficientes herramientas de ejercicios inventadas. Un simple par de pesas ayuda a todo hombre a ganar fuerza y vigor físico, una cintura más fina y hasta la adoptar una actitud optimista ante la vida.

"Si necesito ayudar alguien a perder 5 kilos, prefiero usar un par de mancuernas, y no una esterilla", cita el entrenador Lou Schuler; autor de varios libros sobre fitness y nutrición, como The New Rules of Lifting (Las Nuevas Reglas del Levantamiento de Pesas) y The Men's Health Home Workout Bible (La Biblia para entrenar en casa).

Los médicos hoy podrían prescribir un buen par de mancuernas (o algunos pares, con diferentes cargas) para combatir diversas enfermedades y tener una oportunidad razonable de acertar en el tratamiento. Como cualquier medicamento, sin embargo, ellas sólo funcionan cuando son bien utilizadas.

Si se adopta un estilo de vida moderno en el trabajo y no se levanta el trasero de la silla por todo el día y, en casa, se echa en el sofá con el control remoto en la mano fatalmente se va a entrara al grupo de riesgo de tener infarto; o desarrollar una condición dolorosa como la artritis.

Varios tipos de cáncer, como los de colon, riñón y recto, también están siendo asociados a la falta de ejercicio, al exceso de peso o a la combinación de los dos factores.

Muchos de esos problemas son consecuencias de la pérdida gradual de fuerza, función y flexibilidad de los músculos, como resultado de la vida sedentaria. Cuando la musculatura pierde su tono muscular, el metabolismo disminuye, la grasa aumenta y el cuerpo se queda menos resistente.

El ejercicio regular con mancuernas mejora la circulación sanguínea y activa el sistema cardiovascular para oxigenar los músculos (lo que disminuye el riesgo de infarto), aumenta la tolerancia a la glucosa (que reduce el peligro de diabetes), fortalece los músculos que dan sostenibilidad a las articulaciones (alejando el riesgo de artritis) y previene el cáncer de colon, directamente ligago al sedentarismo.

Entrenar con mancuernas oxigena los tejidos y disminuye la tasa de grasa en la sangre.

Si nunca se levantó pesas, los músculos del cuerpo llegan al pico a los 25 años. Después de los 30, empiezan a encogerse y ganar más grasa entre las fibras. A partir de los 40, ya se estará perdiendo 1% de masa muscular por año. Los estudios están mostrando que entrenar con mancuernas aumenta la resistencia, la masa muscular y disminuye la grasa corporal a cualquier edad. Tanto que, hoy, la musculación es considerada la actividad física ideal en la tercera edad por combatir la pérdida muscular y fortalecer huesos y articulaciones. Si no se quiere llegar a los 70 años gimiendo para levantarse de la silla, es mejor tomar dos mancuernas en la casa o ir al gimnasio para divertirse y mejorar el acondicionamiento físico.

En el gimnasio, las mancuernas pueden ser más versátiles que los aparatos; ellas accionan otros grupos musculares más de aquel que se está ejercitando, al final, se necesita de apoyo para estabilizar el movimiento principal, lo que contribuye también para mejorar el equilibrio.

Los investigadores ya probaron que la práctica de ejercicios físicos es capaz de aliviar la ansiedad y la depresión. Durante e inmediatamente tras la actividad física, el cerebro libera en el torrente sanguíneo endorfinas; sustancias calmantes que promueven en todo el cuerpo una sensación de relajación, tranquilidad y bienestar.

Inicialmente, este efecto positivo era atribuido sólo a la práctica de ejercicios aeróbicos, las corridas, caminatas y natación, pero los investigadores ya extendieron los beneficios también al trabajo realizado con el apoyo de las mancuernas. "La musculación ejerce exactamente el mismo efecto positivo sobre el humor que los trabajos aeróbicos", garantiza John B. Bartholomew, autor de un estudio sobre el tema en la Universidad de Texas (EE UU).

La investigación norteamericana comprobó que justo después de un entrenamiento pesado con mancuernas hay un periodo de cierto incomodidad en el cuerpo. Sin embargo, pasado ese tiempo inicial, la sensación que se establece es bastante semejante a la que es dejada por los ejercicios aeróbicos con la liberación de las endorfinas en la sangre por el cerebro. Es por esa razón que el practicante de musculación se siente de bien en su vida, con una sonrisa que va de oreja a oreja.

El cerebro también se hace más ágil cuando se entrena con las mancuernas, debido a que mejora el enfoque y el equilibrio al levantar los pesos libres y ejecutar movimientos sincronizados.

Cuando se hace ejercicios intensos y desafiadores, se pone también al cerebro a trabajar. Partes de la corteza cerebral entran en acción, creando sinapsis (conexiones entre las neuronas) más complejas. En esa reconfiguración de las neuronas está la clave para mantener la cabeza tan saludable (y joven) como el cuerpo. "Cuánto más activo sea el cerebro, menor será el riesgo de desarrollar enfermedades degenerativas, como el mal de Alzheimer", afirma Joe Signorole, investigador del área de Ejercicios de la Universidad de Miami (EE UU).

Las mancuernas, por lo tanto, son herramientas eficientes para entrenar también la masa gris. Al ejercitarse con las barras libres y en los aparatos, se progresa haciendo las secuencias de ejercicios con cargas más pesadas, pero los patrones neurológicos del cerebro cambian muy poco. Con las mancuernas, se acciona simultáneamente varios grupos musculares, dando más trabajo tanto al cuerpo como al cerebro.

Alimentos para cubrir la cuota diaria de grasas

Sabemos que alrededor del 25-30% de las calorías diarias deben ser provistas por grasas. Sin embargo, caemos en el error de considerar sólo alimentos fuente de grasas al estimar cuánto debemos consumir para cubrir la cuota diaria de grasas, olvidando que lácteos, carnes, y huevos también pueden proveer este nutriente a diario.

Por eso, hemos elaborado en base a una dieta de 2000 Kcal y 30% de grasas un listado de alimentos que cubren la cuota diaria de este macronutriente. Veremos qué fácil es satisfacer las necesidades diarias con alimentos cotidianos y por eso, comprenderemos qué importante es controlar los alimentos grasos para no excedernos con lípidos poco saludables, sino más bien, cubrir nuestras necesidades con predominio de grasas buenas.

Como podemos ver en la siguiente tabla en una dieta variada resulta muy fácil alcanzar la recomendación de 67 gramos diarios de grasas, que equivalen al 30% de 2000 calorías:

Por supuesto, si las calorías del día se incrementan, el consumo de grasas deberá ser superior y si incluimos preparaciones muy grasas, por ejemplo, si en reemplazo de un bife magro consumimos una porción de carne muy grasa o frita, deberíamos reducir la cantidad de aceite usada o de frutos secos, para no excedernos de la recomendación diaria para personas sanas, con una dieta equilibrada.

Es claro que si además de los frutos secos y el aceite, nosotros incorporamos patatas fritas o bollos en reemplazo del pan blanco que casi no tiene grasa, nos estaremos excediendo de la recomendación, por las grasas poco saludables que incluyen estos alimentos preparados.

Siempre será mejor reducir las grasas trans y saturadas derivadas de la comida rápida para poder ingerir más grasas buenas sin excedernos de la recomendación diaria.

Un carbohidrato para cada ocasión

La comida de un deportista pasa inevitablemente por la palabra carbohidratos. Sin embargo, hay algo que se está escapando a los aficionados a la nutrición deportiva. Y es que no todos los carbohidratos son iguales, por eso es importante aprender a distinguir el índice glucémico (IG) de los alimentos ricos en carbohidratos, el que mide el efecto que tiene un alimento en el nivel de azúcar en la sangre.

No todos los carbohidratos son iguales

Aunque la pasta sea el alimento preferido de las personas deportistas, no se puede sobrevivir a base de pasta cada día. En una dieta para deportistas, se suele recomendar que los carbohidratos ocupen entre el 65 y el 70% de la dieta, pero no se especifica que alimentos ricos en carbohidratos son los más adecuados. El índice glucémico (IG) es la herramienta más útil para distinguir carbohidratos y utilizarlos adecuadamente.

El concepto de índice glucémico (IG) apareció cuando se observó que los alimentos que se absorbían más despacio durante la digestión, tenían más beneficios metabólicos a la hora de disminuir el riesgo de diabetes y de enfermedades cardiovasculares.

En realidad, el índice glucémico (IG) tan sólo indica la rapidez con la que un alimento se digiere y eleva el nivel de glucosa en la sangre después de la comida. Se basa en que cuando la glucosa de los alimentos se absorbe inmediatamente, se eleva el nivel de azúcar en sangre rápidamente, provocando la liberación postprandial (después de comer) de las hormonas de la digestión y de la insulina, por lo que se dice que tienen un IG alto (mayor de 70) Los alimentos de IG medio (56 a 69) liberan el azúcar más despacio. Mientras que los alimentos que provocan una liberación muy lenta del azúcar en la sangre tienen un IG bajo (menor de 55) y se consideran los más saludables.

La carga glucémica (CG) es un concepto más novedoso que valora no sólo la rapidez de un alimento en convertirse en azúcar en la sangre, también tiene en cuenta la cantidad de carbohidratos que tiene una ración de un alimento particular. Un alimento con CG de 20 o más es alta, si la CG va de 11 a 19 es media y los valores de CG por debajo de 10 son bajos.
El índice glucémico (IG) de los alimentos se calcula tradicionalmente en relación con la glucosa, a la que se le atribuye un valor IG = 100. Aunque las últimas revisiones lo comparan con el pan blanco.

La carga glucémica (CG) se obtiene al dividir el IG por 100, y el resultado se multiplica por el contenido de carbohidratos disponibles de una ración en gramos.

Por ejemplo, la sandía tiene un IG alto (72), pero su CG es baja (4), porque sólo hay 6 gramos de carbohidratos disponibles en una ración (120 g) de sandía.

Los alimentos que tienen una CG baja, suelen tener un IG bajo. Los alimentos con valores intermedios o altos de CG, tienen un IG que varía de muy bajo a muy alto.

18 de octubre de 2010

Nutrición: 7 formas de cocinar los alimentos para adelgazar

¿Sabías que se puede adelgazar sin hacer dieta? El truco para no engordar se esconde tras la forma de cocinar los alimentos.

¿Por qué aun siguiendo estrictas dietas no consigues adelgazar?, ¿Por qué tu amiga sin sucumbir a un régimen no engorda?... La respuesta es muy sencilla. El secreto para no recuperar los kilos perdidos y mantener el peso está en la forma de cocinar lo que comes. Puleva Salud, no desvela 7 formas de cocinar los alimentos, para adelgazar sin sufrimientos, sin pasar hambre, sin darse cuenta... ¡Atenta y cambia el chip en la cocina!

Cocinar al Horno: Acostúmbrate a usar el horno, ya que te permite cocinar los alimentos sin añadir grasas para darle sabor.

Olla de vapor: Recupera la olla exprés, que a día de hoy ha evolucionado mucho, aligerando el tiempo de cocción de los alimentos como verdura, carnes, pescados... Además de reducir el tiempo de cocción, con la olla a vapor se pierden pocas vitaminas y minerales y no necesita añadir grasas para dar sabor.

Wok: Es una forma de cocinar oriental, que se ha puesto de moda entre los 'new age'. La ventaja es que no es necesario añadir aceite, y lo mejor, no se pegan los alimentos.

Ollas de bambú: Se trata de unas cestas especiales para cocinar al vapor, las verduras y las hortalizas, eliminando las grasas. También es una forma de cocinar oriental.

Ollas de barro: Son las clásicas cazuelas típicas de la cocina española pra cocinar a fuego lento los alimentos en si propio jugo, evitando así, el uso de grasas adicionales.

Plancha: Son un gran invento, sobretodo para cocinar la carne y el pescado. De forma rápida, se consigue cocinar también verduras y hortalizas como las cebollas, calabacines, tomates...

A la piedra: Se ha puesto de moda como método para cocinar la carne o el pescado en las reuniones con los amigos. Eso sí, es recomendable, escoger una carte con poca grasa.

El entrenamiento más importante...

El sobreentrenamiento suele afectar más a los que combinan un entrenamiento intenso con una vida social y laboral complicada, pero en principio cualquiera que entrene por sistema puede verse afectado por la fatiga crónica. Aprende a descansar

En muchos casos se debe a falta de sueño. Queremos hacer muchas cosas a lo largo del día (una de ellas, por supuesto, nuestra sesión de ejercicio) y eso hace que nos robemos horas de sueño para ajustar los horarios. Si este es tu caso trata de echarte una siesta de entre 20 y 40 minutos.

Insomnio. A veces tienes por delante las horas suficientes como para descansar (de 7 a 9) pero no hay manera de conciliar el sueño. Los cambios en la vida suelen dar lugar a estas situaciones pero otras veces no hay una explicación clara. Para evitarlo vete a la cama siempre a la misma hora, para crear un hábito en tu cuerpo, evita las siestas y haz al menos media hora de ejercicio, a media tarde. Tu habitación ha de estar a oscuras para dormir y sin ruidos. No tomes café ni similares a partir de las 5 de la tarde.

Sobreentrenamiento. Una de las clásicas causas de la fatiga es "pasarse de vueltas". El ejercicio es bueno, pero demasiado ejercicio puede llegar a ser malo.

Descanso y recuperación. El descanso no sólo es dormir y estar parado, también se puede aplicar en algunos casos al llamado "descanso activo", una actividad aeróbica muy ligera que ayuda a la recuperación en vez de cansarte más. Esto se debe a que activa la circulación y facilita la eliminación de toxinas.

Equilíbrate. Si entrenas ha de haber un equilibrio entre carga y descanso. Ten en cuenta que tu actividad laboral también puede suponer carga y eso se nota en tu rendimiento, siempre has de tenerlo en cuenta. Una buena costumbre es tomarte las pulsaciones por la mañana, antes de levantarte de la cama. Cualquier incremento de más de un 10% puede significar que la balanza se inclina del lado de la carga y que tu cuerpo necesita descanso.

7 mitos que te impiden perder peso

Si tu silueta tiene curvas voluptuosas, aprende a aceptarlas porque puedes pasarte toda la vida en el gimnasio sin conseguir perder las caderas. Las mujeres nos enfrentamos a muchos mitos que debemos desterrar si queremos adelgazar con salud, y comprender por qué muchas no conseguimos la silueta de Gemma Mengual por mucho que entrenemos.

Si eres una mujer con curvas sabrás por experiencia que las cuentas no le salen a la hora de adelgazar. Las fórmulas del gasto calórico no bastan para explicar por qué, si comemos 1.200 calorías y entrenamos una hora al día, 6 veces por semana, engordamos un kilo si salimos una noche a cenar. Y mejor no compararnos con los hombres. ¿Por qué ellos adelgazan sólo con deporte y nosotras hasta engordamos unos kilos al apuntarnos al gimnasio? Los programas de dieta y entrenamiento para perder peso no funcionan igual en hombres y mujeres, el mundo del ejercicio y la alimentación están llenos de mitos y falsas verdades, especialmente en el ámbito femenino, conoce los más comunes y así podrás adelgazar con más conocimiento:

Mito 1. Si haces ejercicio, quemas grasa.
Si esto fuera absolutamente cierto, los atletas varones que tienen un 6-7% de grasa corporal y corren un maratón en menos de dos horas y media deberían fundirse con el sudor al llegar a meta. Para perder grasa corporal hace falta crear un déficit calórico. Cuanto más ejercicio haces, más energía necesitas y más calorías consumen al día, pero si sigues comiendo más de la cuenta, no sólo no perderás un gramo sino que ganarás peso. Piensa que la mayoría de los atletas pierden peso cuando no entrenan por descanso o por lesión. La explicación está en que por un lado pierden masa muscular y por otro comen menos porque tienen menos apetito al no entrenar tanto.

Solución femenina: Haz ejercicio específico para adelgazar, introduce circuitos de pesas de mínimo 30 minutos en tus entrenamientos, dos veces por semana, y un entrenamiento de resistencia de 90 minutos una vez a la semana. Y por supuesto, controla la alimentación y come sano y lo justo.

Mito 2. Cuanto más ejercicio haces, más grasa pierdes.
Si eres de las que te atracas a helado de chocolate con la excusa de que luego vas a ir a correr una hora y después al gimnasio, has de saber que dos bolas de tu helado preferido pueden tener 700 calorías, y si además llegas a casa con 'hambre de loba' después de tanto ejercicio y cenas sin control, puede que al final el ejercicio extra te haga ganar peso. Hacer mucho ejercicio aumenta tu apetito y no dejar de comer no es la solución, no debes pasar hambre si quieres adelgazar.

Solución femenina: Aprende a ser más equilibrada, tanto entrenando como comiendo. Tu entrenamiento no es una excusa para comer sin control. Hay que saber comer 'caprichos' de vez en cuando, pero utilizando la cabeza, si te gusta el helado come un poco los fines de semana, pero no te acabes la tarrina cada vez que la empiezas.

Mito 3. Las personas deportistas son personas activas.
La mayoría de las deportistas nos definimos a nosotras mismas como muy activas, al fin y al cabo hacemos ejercicio entre 4 y 6 veces por semana y sudamos la camiseta. Sin embargo muchas no nos movemos más en todo el día, trabajamos sentadas delante del ordenador durante 8 horas o estamos tan cansadas que vegetan en el sofá al llegar a casa. En un estudio realizado entre personas de 56 a 78 años a las que se les puso un programa de ejercicio intenso durante unas semanas sólo habían aumentado sus necesidades calóricas en 80 al día, la explicación estaba en que al estar más cansados dormían siestas y eran un 62% menos activos durante el resto del día.

Solución femenina: Muévete a lo largo del día, sube escaleras, anda en vez de utilizar el coche en trayectos cortos, muévete en el trabajo cada hora, no te tumbes en el sofá a ver la tele más de una hora, etc.

Mito 4. Si entrenas para maratón, la grasa se fundirá.
Ser maratoniano no es garantía de ser delgado, la mayoría de los maratonianos de más de 4 horas tienen entre 5 y 10 kilos de peso extra a pesar de correr habitualmente, especialmente las mujeres de más de 35 años. La explicación está en que centran todo su entrenamiento en la resistencia, por lo que olvidan cuidar la masa muscular. Lo mismo pasa en muchos deportes de resistencia. Cuanto mayor es la masa muscular, más calorías quemas al día.

Solución femenina: Las mujeres tenemos menos porcentaje de masa muscular y debemos hacer un trabajo específico de musculación entre 2 y 3 veces a la semana para ganar músculo y perder grasa, con correr no basta. Si te aburre el gimnasio, hazte con una tabla de ejercicios que puedas hacer en casa, oblígate a hacer series una vez por semana o haz circuitos cerrados que son más entretenidos y efectivos para ganar músculo.

Mito 5. La pareja que corre junta, adelgaza junta
La realidad es que un hombre normal sólo necesita empezar a hacer deporte para adelgazar hasta 7 kilos en un mes, comiendo de una forma sana y sin seguir una dieta para perder peso. En cambio, la mayoría de las mujeres no perdemos kilos sólo con empezar a hacer deporte, incluso podemos llegar a ganar peso, aunque sí que perdemos volumen y empezamos a notar que la ropa nos queda grande. Hay dos explicaciones, por un lado la mayoría de las mujeres pesamos menos que los hombres, por lo que gastamos menos calorías para el mismo nivel de actividad por el simple hecho de que tenemos que desplazar menos peso al correr. La otra explicación está en que las mujeres tienen mayor porcentaje de grasa que los hombres para tener reservas extra como 'madres en potencia', un hombre normal tiene un porcentaje de grasa entre 10 y 15%, mientras una mujer normal tiene entre un 20 y 30% de grasa, una gran parte de la cual es imposible de eliminar y está localizada en nuestras 'curvas de mujer'. La realidad es que las mujeres somos el auténtico 'sexo eficiente' y tenemos un metabolismo muy ahorrador que guarda grasa para sobrevivir en las épocas de escasez.

Solución femenina: Hay que engañar al metabolismo, por un lado has de hacer del ejercicio un hábito para toda la vida, pero no hacer siempre lo mismo, así te mantendrás en tu peso y tonificada. Por otro, nunca debes pasar hambre para que no se ponga en marcha el mecanismo de ahorro. Para conseguirlo has de comer al menos 5 veces al día, evita pasar más de 3 horas sin comer, toma alimentos ricos en fibra que se digieren más lentamente y con un índice glucémico bajo para no provocar desequilibrios de glucosa en la sangre. Las pequeñas comidas con fruta, ensaladas, verduras y carnes y pescados a la plancha.

Mito 6. Adelgazar es sólo cuestión de matemáticas.
Según los expertos para perder medio kilo de grasa tienes que quemar 4.500 kcal (1 g de grasa = 9 kcal, 500 gramos x 9 = 4.500 kcal), por lo que si comes menos calorías y entrenas más, adelgazas. Sin embargo un estudio realizado en la Universidad de Colombia ha encontrado que las mujeres somos más eficientes desde el punto de vista energético, lo que nos perjudica a la hora de adelgazar, pues para perder medio kilo de grasa necesitamos quemar más calorías, unas 5.500 aproximadamente.

Solución femenina: Ser tan eficientes también nos hace ser más voluntariosas por lo que tenemos que asumir que debemos comer menos calorías y entrenar más que un hombre para adelgazar un kilo de peso. La solución está en escoger alimentos bajos en calorías y ricos en fibra para no pasar hambre y planificar el entrenamiento variando la intensidad y la resistencia para despistar a la 'eficiencia femenina'.

Mito 7. Si te sobra peso es porque comes mucho.
Olvídate de juzgar a primera vista, muchas mujeres comen poco y entrenan mucho y aunque no están gordas, no consiguen perder los michelines. Todos somos un producto de nuestros genes, e igual que no puedes crecer por mucho que te estires, tampoco puedes tener una figura de modelo a base de pasar hambre y entrenar sin descanso.

Solución femenina: Aprende a aceptarte, olvídate de los kilos y la dieta y procura llevar una alimentación sana y hacer ejercicio para estar mejor, tener salud, eliminar estrés y lo más importante: divertirte. Si tienes curvas, disfrútalas y aprende a vivir con ellas, tenemos que aprender de los hombres que no viven tan pendientes de su imagen.

15 de octubre de 2010

10 consejos para acabar tu mejor maratón

1. Tres semanas antes se debe realizar la última competición previa al maratón. Lo ideal es que este test supere los 20 kms. En la semana siguiente al test se alcanzan los máximos picos en cuanto a intensidad y cantidad de kms de toda la preparación, lo que provoca un gran cansancio y unas enormes ganas de que llegue el día del maratón. Son los primeros síntomas de ansiedad y quiere decir que la preparación va por buen camino. Queda terminantemente prohibido competir una semana antes del maratón. El entrenamiento de la última semana debe ser suave, pensando en el maratón. Tener en cuenta que todo lo que no hayáis hecho, a partir de este momento ya no sirve para nada. Esta última semana es para asimilar todo el trabajo anterior y

para mantener el tono muscular. Entrenar fuerte en estos últimos días lo único que puede hacer es mermar el rendimiento final.

2. Es fundamental tomar una cucharada de miel inmediatamente después de cada entrenamiento. En su defecto se puede tomar melaza o glucosa. Os ayudará a recuperaros antes.

3. Intenta hacer los rodajes por lugares con cuestas o "toboganes" (subidas y bajadas continuas) y de este modo fortalecerás más las piernas.

4. Para evitar rozaduras en la zonas de fricción, untarlas con vaselina. Mi experiencia me dice que es necesaria en todo el pie (entre los dedos, sobre las uñas, en la planta, en el talón, etc.), en las ingles, en las axilas y en los pezones.

5. Poner en remojo los pies durante 20' con agua muy caliente, sal marina y vinagre, todos los días en la semana previa; os endurecerá la piel de los mismos, y junto con la vaselina reducirá vuestro riesgo a sufrir rozaduras y ampollas.

6. No hablar del maratón con otros corredores durante la última semana, evitaréis cansancio psicológico y "autopresión", en fin, os beneficiará. Tenéis el resto del mes para hablar todo lo que queráis sobre el mismo.

7. Si sois muy nerviosos y conciliáis mal el sueño antes de las grandes citas os aconsejo un remedio que a mí me ha venido muy bien: beber dos cervezas frías el sábado, después de cenar y antes de acostarse. No falla.

8. No estrenar ropa ni zapatillas en el maratón. Las zapatillas las debéis tener "domadas" con un mínimo de 15 días de uso y entrenamiento. Si vuestro peso supera los 65 kgs. son mejores las zapatillas de vuestro entrenamiento diario. Las que se consideran normalmente de competición son tan extremadamente ligeras que no sólo no os ayudará, sino que os provocará molestias en los tibiales, rodillas y caderas. Las zapatillas de competición son para corredores ligeros y que corren el maratón a menos de 3' 30" por km. Si se espera un día caluroso, la ropa debe ser de colores muy claros.

9. Calienta muy suave y ligeramente abrigado, luego ponte un plástico de basura o una camiseta vieja para no quedarte frío en la salida y una vez en marcha, cuando lleves uno o dos kms., lo tiras.

10. En competición, beber en cada avituallamiento, a pequeños sorbos, ser fríos y calculadores, recordar que el maratón no es como empieza, sino como acaba. Lo más adecuado es llegar con muy buenas sensaciones al km. 25 y a partir de ahí se inicia una progresión continua y suave hasta la meta.

Lo que debemos recordar las mujeres al entrenar

Las mujeres, como los hombres, con frecuencia olvidamos algunos aspectos importantes al momento de ejercitarnos, lo cual puede alterar el producto de nuestro esfuerzo. Por eso, te mostramos lo que debemos recordar, específicamente las mujeres, al entrenar.
  • No obsesionarnos: aunque a los hombres también les sucede, las mujeres solemos ser mucho más ansiosas y queremos ver casi de manera inmediata resultados, por eso, podemos caer en un sobreentrenamiento, en sobreexigencia y en otro tipo de errores que finalmente, acaban perjudicándonos. El esfuerzo debe estar presente, pero debemos tener paciencia en ver cambios y resultados.
  • Es fundamental comer lo suficiente: sobre todo aquellas que quieren perder peso, entrenan aeróbicamente para gastar muchas calorías, pero se olvidan que sin energías suficientes no podrán enfrentar con éxito un trabajo intenso y efectivo, por eso, aunque la dieta puede estar limitada, no debemos olvidar comer e hidratarnos bien antes del entrenamiento. Por otro lado, las mujeres que quieran ver resultados a en su tono muscular o en su resistencia aeróbica, no pueden dejar de lado la dieta para obtener lo mejor de sí mismas.
  • Todos los músculos deben entrenarse: con frecuencia las mujeres prestan especial atención a sus glúteos y abdomen, pero minimizan el trabajo de otros músculos en el cuerpo, esto puede llevar a desequilibrios que tarde o temprano, culminan afectándonos.
  • No nos dejemos llevar por la moda: la vestimenta deportiva es fundamental al momento de entrenar, pues la tela debe permitir un correcto y cómodo movimiento al mismo tiempo que evite que el sudor se acumule en el cuerpo. Por eso, escojamos prendas adecuadas para entrenar, sin dejarnos llevar únicamente por la moda y la apariencia, porque nuestro cuerpo lo agradecerá.

Aunque a los hombres también les puede suceder, somos las mujeres las que específicamente no debemos olvidar estos puntos al momento de entrenar de manera efectiva y segura.

Separar los pies al hacer press de banca

Es un consejo fácil y sencillo para ganar estabilidad en el ejercicio de press de banca, sobre todo si vas a levantar un peso considerable. Separar los pies al hacer press de banca nos va a dar un plus de estabilidad que va a hacer que podamos tirar más en el ejercicio sin correr riesgo de lesiones.

También debemos de apoyar la planta de los pies completamente en el suelo, así nos aseguramos de tener un buen apoyo lumbar que evite posibles contracturas. La correcta separación de los pies depende de cada uno, pero a modo orientativo deberán de estar a la misma altura a la que separamos los brazos, es decir, algo más que la anchura de los hombros, así creamos un equilibrio entre fuerzas que nos hará más estables en el ejercicio.

En el gimnasio podemos ver a gente que sobre todo cuando levanta mucho peso eleva los pies o tiende a juntar las rodillas para hacer más fuerza. Esto es un gesto peligroso que nos resta estabilidad y crea un deseguilibrio muscular que carga unas zonas más que otras. Si levantamos poco peso incluso podemos elevar los pies para asegurar el apoyo lumbar, pero con mucho peso mejor tener los pies en el suelo.

Y no olvidemos las ayudas al levantar mucho peso, por muy estables que estemos si llega el momento en el que nos fallan las fuerzas mejor tener a alguien al lado que nos quite el peso de encima.

13 de octubre de 2010

10 Alimentos conspiradoras de tu dieta... ¡Engordan aunque no lo parezca!

¿Estás cansada de hacer dieta y no bajar ni un gramo? ¿No entiendes por qué extraña razón engordas sin apenas comer? Atenta, puede que sin darte cuenta te hayas aliado a unos alimentos, aparentemente saludables, que esconden más calorías de las que piensas.

En el portal En Plenitud, desenmascaran a los 10 alimentos capaces de 'asesinar a tu dieta'. Tomar nota de los principales conspiradores de vuestro régimen.

Sopas: precaución con las sopas. Aunque creas que son sanas y ligeras, hay algunas que son auténticas bombas calóricas como las de almejas o crema de brócoli. Destierra las sopas y cremas hechas con crema de leche.

Galletas sin azúcar: porque no lleven azúcar no quiere decir que estén libres de grasas. Su falta de sabor es un arma de doble filo porque una puede comer y comer y no hartarse. Pero recuerda; que un producto esté libre de azúcar no es sinónimo de que sea recomendable para tu dieta.

Carne de cerdo: el problema de la carne de cerdo es no solo el corte sino el cómo se prepara. Así que olvídate de las salsas y las cremas... ¡son las auténticas culpables de que no bajes de peso!

Café: el café, por sí solo, no contiene calorías, sin embargo, el riesgo viene cuando se le añade aditivos. Cuando se le acompaña con exceso de azúcar, un chorrito de licor, esa irresistible nata montada... El inocente café matinal puede convertirse en una bomba de relojería.

Aliños para ensalada: los aderezos para ensaladas son un riesgo ya que llevan grandes cargas de calorías y grasas. 'Algunos estudios demuestran que las mujeres que son asiduas consumidoras de ensaladas obtienen el 60% de sus calorías diarias de este tipo de aderezos'.

Barras de cereales: con un aspecto inocente, las barritas de cereales puede convertirse en tus enemigas. Para desenmascararlas, es recomendable, echar un vistazo a la etiqueta. 'Cuando uno de los primeros dos o tres ingredientes es jarabe de maíz de alta fructosa, deberás tener mucha precaución'.

Frutas secas y cereales: las frutas secas como la manzana, las pasas... no contienen agua pero son densas calóricamente. Así que olvídate de zamparte una bolsa de frutos secos mientras ves la televisión pensando que no engordan. Lo mismo con el musli. Éste suele ser muy rico en grasas.

Zumos y refrescos: no te confundas al pensar que los zumos envasados, que esa lata de refresco... están libres de calorías. 'Tomas un jugi a media mañana, y una bebida gaseosa por las tardes, equivale a ingerir unas 400 calorías extras en líquidos.'

Alimentos bajos en grasas/calorías: que un alimento sea bajo en grasas no te da la libertad de comerlo hasta la saciedad. Recuerda que un alimento bajo en calorías no es lo mismo que sin calorías... ¡modera la ingesta!

Frutos secos: las nueces son muy saludables ya que son ricas en proteínas y vitaminas, pero hay que tomarlas con moderación. Con las avellanas hay que prestar mayor atención, pues son extremadamente altas en grasas y calorías.