Hasta 7 kilos perdieron las personas que siguieron una dieta por 3 meses y bebieron 2 vasos grandes de agua antes de cada comida. El estudio realizado por la Universidad Técnica de Virginia encontró que las personas que bebieron agua incrementaron en un
44% la pérdida de peso en comparación con las que no bebieron. El truco está en beber agua entre las comidas para reducir el apetito y evitar consumir alimentos más calóricos en los picoteos.