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6 de mayo de 2011

Algunos consejos para trabajar bien la parte inferior del abdomen

Conseguir unos abdominales fuertes y tonificados es el objetivo de la mayoría de los que entrenamos nuestro cuerpo en el gimnasio. Es cierto que para lucir unos abdominales perfectos es necesario seguir a rajatabla una serie de pautas que pasan por una alimentación correcta, ejercicio aeróbico y ejercicios de tonificación abdominal. A pesar de todo existe un aparte que se nos resiste a la gran mayoría de nosotros, se trata de la zona inferior de la pared abdominal. Esto suele deberse a que no la entrenamos adecuadamente, y por ello queremos hacer un repaso por los principales errores que cometemos.

Esta parte de la pared abdominal es una de las más complicadas de definir, ya que suele ser donde nuestro organismo tiende a acumular grasa, además de ser una de las más difíciles de trabajar, ya que normalmente todos los movimientos inciden más en la parte superior de la pared abdominal. Por ello es esencial que sepamos como aislar de la manera más adecuada la parte inferior del abdomen para así incidir de la manera que buscamos. Por ello debemos corregir algunos fallos habituales a la hora de incidir en esta zona con determinados ejercicios.

Nada de movimientos complejos

En primer lugar es necesario que sepamos que los movimientos deben ser concentrados y cortos, es decir, cada movimiento de cada ejercicio debe incidir en esta parte concreta de manera concentrada y precisa. Para conseguir esto es necesario que simplemente involucremos a la parte inferior de la pared abdominal en los ejercicio, nunca a otras zonas como el psoas o la zona lumbar. Para ello es necesario que el recorrido no implique movimientos muy largos.

Un ejemplo claro de lo que no debemos hacer es cuando realizamos abdominales inferiores en los que elevamos las piernas desde abajo hacia arriba intentando tocar el pecho. Este movimiento suele ser demasiado largo e implicar a varias zonas de la cadera y la parte inferior de la pared abdominal, lo que hace que la tensión se desvíe de la parte que queremos trabajar con estos ejercicios. Por ello es necesario que nos inventemos una línea imaginaria que se proyecte de las caderas hacia delante. Esta línea no la debemos sobrepasar con las rodillas al bajar las piernas. De este modo incidiremos directamente en la parte trabajada.

Un ejemplo, la elevación de pelvis

La elevación de pelvis es otro de los ejercicios más utilizados para trabajar la parte inferior del abdomen y en el que más solemos fallar, ya que normalmente al realizar la elevación solemos elevar demasiado la parte lumbar a costa de inclinar las piernas hacia atrás. De este modo lo que hacemos es desviar la tensión a la parte de los lumbares, dejando de incidir en la zona inferior del abdomen. Para realizar correctamente este ejercicio es necesario que las piernas permanezcan fijas sin moverse de alante atrás. Debemos imaginar que un hilo tira de la planta de nuestros pies y ese es el movimiento que debemos hacer.

Simplemente debemos elevar un poco el trasero, ya que moviendo las piernas hacia arriba y manteniéndolas rectas incidiremos más en la parte inferior del abdomen, pues la aislaremos al máximo, que es lo que buscamos con este tipo de ejercicios. Una cosa debe quedarnos clara a la hora de trabajar la parte inferior de los abdominales, y es que no hay que hacer movimientos muy complejos y elaborados, sino que deben ser concentrados en la parte trabajada para que los resultados sean los que andamos buscando.